
* Por Elisa Carrió
La jefa de la Coalición consideró de "extrema gravedad institucional" la orden de detención del padre de la magistrada que bloqueó el DNU.
"El autor de esto es el secretario de derechos humanos", manifestó la dirigente en alusión a Eduardo Luis Duhalde.
"Uso de la política de Derechos Humanos al servicio de la presión y la venganza de los jueces que son independientes". Así definió este sábado la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, la orden de detención de Luis Alberto Sarmiento, padre de la jueza María José Sarmiento, magistrada que el pasado diciembre falló contra el decreto de necesidad y urgencia (DNU) del Fondo del Bicentenario, y que habilitó la permanencia en su cargo del entonces director del BCRA, Martín Redrado.
Para la referente del CC la exhumación de la investigación contra el ex ministro de gobierno de Misiones durante la dictadura militar es un episodio de “extrema gravedad institucional”, se trata de “presionar” al poder judicial “a través de la familia, usar a una persona de 85 años y enferma de Alzheimer es terrible”, sostuvo en diálogo con radio Mitre.
Según la diputada, el pedido de arresto promulgado por el juez federal de Misiones, Ramón Chávez, es fiel reflejo de la propuesta del jefe del bloque oficialista en Diputados, Alejandro Rossi, para que los magistrados sean sometidos a examen cada cuatro años en un plan de “operaciones de inteligencia” para “destruir a jueces independientes”. Está como diciendo “si no te portas bien, sino obedeces al gobierno y no garantizas impunidad, en cuatro años te bajamos del examen", ironizó.
Algunos dardos llegaron hasta el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, quien, según fuentes cercanas a la diputada, “es el autor de esto”. El padre de la jueza tenía pedida la detención y el procesamiento por parte de la fiscalía de Misiones desde 2006, y el año pasado la secretaría de Duhalde se presentó como querellante.
Mientras tanto, el juez Chávez debió dar marcha atrás con la detención de Sarmiento tras un informe oficial que indicó que el imputado padece un estado de salud con un agravamiento aparentemente irreversible que impide indagarlo, y que le imposibilitaría recordar su trabajo al mando de la policía provincial misionera, que torturó sistemáticamente a los detenidos desaparecidos y solía tener como patrón de conducta la violación de las mujeres en cautiverio.
LA RELACIÓN CON COBOS. Elisa Carrió advirtió que el vicepresidente Julio Cobos "de alguna manera" es funcional al oficialismo, al considerar que su apelación al fallo que ordenó volver a la anterior integración de la Comisión Bicameral sobre los DNU y reponer a la senadora oficialista Beatriz de Alperovich sólo "dilata" el funcionamiento de ese cuerpo, "que es lo que quiere Kirchner".
"La comisión tiene que funcionar en su vieja integración, habrá dos dictámenes en minoría y esto habilitará que las cámaras se puedan pronunciar. Pero tiene que funcionar", remarcó la dirigente, quien envió una advertencia al vicepresidente: "Si yo violé un derecho y la justicia me lo señala, tengo que hacer lo que me manda la justicia y ¿para qué apelar, si lo importante es que la comisión funcione?".
*Diputada Nacional
Fuente: www.criticadigital.com