Entrevista al Diputado Nacional Fernando Iglesias

Entrevista al Diputado Nacional Fernando Iglesias

Por Laura Spiner

Crítico del kirchnerismo y del sector cobista del radicalismo, el diputado de la Coalición Cívica Fernando Iglesias afirma que ve con buenos ojos la "renovación" que, dice, se está produciendo dentro de la UCR, porque se está haciendo a un lado "a cierto sector que lo ha conducido a la derrota y al fracaso sistemáticamente".

En cuanto al fallo de la Corte Suprema de Justicia de levantar la medida cautelar que impedía la aplicación de la Ley de Medios, Iglesias afirma que "el hecho de que una ley sea aprobada por mayoría no implica que deba aplicarse". Además, relegando a un segundo plano al menemismo y al delarruismo, asegura que "el nivel de corrupción alcanzado por este gobierno es incomparable con cualquier otro elegido democráticamente en el país".

-Usted ha manifestado que la de Cristina Fernández es una “presidencia frustrada por la presencia de su marido”, lo que también se ha comentado desde muchos sectores políticos. ¿Podría proporcionarme ejemplos concretos que confirmen esa aserción?

-No sólo he declarado: yo he hecho una denuncia penal al respecto por usurpación de cargo. Cuando la totalidad de los analistas políticos del país y varias de sus autoridades dicen públicamente que el que gobierna el país es Néstor Kirchner, lo menos que puede hacer la Justicia es abrir una investigación. Hay casos bien concretos, la propia presidenta manifestó que la elección del vicepresidente fue decidida por su marido. Y, además, hay declaraciones de intendentes del interior que, luego de reuniones desarrolladas en la Residencia Presidencial de Olivos, en las cuales Kirchner cierra los acuerdos de campaña, se van agradeciéndole a él por prometer que les enviará millones de pesos del presupuesto nacional para que hagan obras en sus ciudades.

-Habla mucho de la corrupción perpetrada por este gobierno. Sin embargo, el año pasado, para las elecciones legislativas, ustedes se aliaron con el radicalismo -en el marco del Acuerdo Cívico y Social- y son innegables los actos de corrupción cometidos por el último gobierno radical, de Fernando De La Rúa. ¿Cómo se entiende esto: a la hora de formar alianzas no es importante la corrupción, pero sí para criticar al oficialismo?

-No, no es así. Yo creo que el nivel de corrupción alcanzado por este gobierno es incomparable con cualquier otro gobierno democrático del país. En segundo lugar, creo que los episodios de corrupción cometidos por el gobierno de la Alianza fueron, precisamente, los que llevaron a la presidenta de nuestro partido político, la doctora (Elisa) Carrió, a abandonar el bloque radical del que formaba parte. Así que ninguno de los miembros de la Coalición Cívica ha tenido complicidad con los actos de corrupción que hubo en aquel gobierno radical. Lo que nosotros hemos hecho con el Acuerdo Cívico y Social -y seguiremos haciendo- es apostar a la renovación del radicalismo, que creo que se está produciendo. También nos gustaría ver lo mismo en el Partido Justicialista pero, lamentablemente, no lo estamos viendo.

-¿Por qué dice que están viendo una renovación del radicalismo?

-Nos parece que, justamente, en la últimas elecciones (internas del partido en la provincia de Buenos Aires), el sector de (Leopoldo) Moreau y (Federico) Storani -que fue el que estuvo fuertemente relacionado con estos casos- resultó derrotado y, por lo tanto, creo que nuestra política de haber apostado por el Acuerdo Cívico y Social fue oportuna en su momento.

-Sin embargo, en febrero de este año, la participación del vicepresidente Julio Cobos en el encuentro radical de San Nicolás, no sólo generó que Carrió saliera a arremeter contra él sino que también contra el titular del Comité Nacional, Ernesto Sanz, y acusó al radicalismo de ser una "oposición inconsistente" (Véase la nota de Página/ 12 del 16 de febrero de 2010).

-No, yo creo que ni Carrió ni la Coalición Cívica arremetió contra nadie. Lo que señalamos es que el respeto de las instituciones vale tanto para el oficialismo como para la oposición. Y, por lo tanto, la oposición no puede llevar como líder de su sector político al vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner. Y, en cuanto lo que Carrió dijo sobre el radicalismo, no es una idea absurda, porque el partido es una oposición inconsistente desde hace 20 años. De hecho, la presidenta ocupa ese cargo gracias al carácter inconsistente del radicalismo. Esto ha sido hasta el 2007 porque, como ya dije, vemos que se lo ha sacado de ese lugar y, por eso, nosotros vemos con simpatía este proceso y lo vamos a seguir apoyando.

-Cuando el senador nacional Samuel Cabanchik se separó de la CC dijo que no había cohesión interna en el partido, que los mecanismos democráticos eran débiles y habló de involución. ¿Cree que en algo tenía razón?

-Yo no voy a ponerme a polemizar con Cabanchik. Yo digo que hay gente que descubre problemas en la Coalición Cívica una vez que ya los eligieron y tienen el mandato asegurado. Me parece que no es una forma ética de plantear las cosas y yo no voy a discutir los problemas internos que pueda haber dentro de la CC con quien se fue del partido. Seguramente hay cosas que perfeccionar, no somos un bloque perfecto, pero las acusaciones de Cabanchik son inoportunas, injustificadas y exageradas.

-.Usted habla del PJ como el partido más conservador del siglo XXI. ¿Es posible hablar de conservadurismo cuando el oficialismo está promoviendo leyes como la del matrimonio entre personas del mismo sexo?

-Yo no me refería sólo a este gobierno sino a todo el grupo que forma parte del Partido Justicialista. Se la pasan planteando una supuesta lucha anti-corporativa y se olvidan de las corporaciones que tiene: desde la CGT de (Hugo) Moyano, hasta los gobernadores de las provincias feudalizadas del norte. Desde los barones del Conurbano, los sectores violentos asociados a Luis D'Elía, hasta los capitalistas amigos. Con respecto a la iniciativa del matrimonio gay, la CC tiene 19 diputados, de los cuales 16 votaron a favor. Sacando al sector de centroizquierda, que votó a favor de manera unánime, nosotros tenemos la mayor concentración de votos favorables al matrimonio gay de todo el espectro político.

-¿Qué opina del hecho de que Carrió y Prat Gay se hayan abstenido de votar a favor de ese proyecto de ley, que promueve la igualdad de derechos?

-Ella dijo que se abstenía porque sabía que la votación iba a ser ampliamente favorable y que, en el caso de que se llegara a necesitar su voto, lo haría a favor.

-Usted critica de la Asignación Universal por hijo el hecho de que "no es universal porque no es para todos" y ese es su argumento para tildarla de clientelista y desaprobarla. Pero, a pesar de ello, ¿no tiene en cuenta la reducción de pobreza e indigencia y el aumento de chicos matriculados en colegios como un aspecto positivo de la norma?

-Justamente esa fue la idea central planteada por las diputadas Carrió y (Elisa) Carca. Si se hubiera implementado su proyecto hace 12 años, ¿cuántos chicos se hubieran salvado de un destino de miseria? ¿Cuánto menor sería el índice de inseguridad? No me cabe ninguna duda sobre los aspectos positivos. Lo que nosotros criticamos es que les quiten la plata a los jubilados para darle a los chicos. La plata para los chicos tiene que salir de los presupuestos del Estado, sobre todo de levantar las exenciones al impuesto a las ganancias financieras y mediante gravámenes más altos al juego. Si no se hace eso, mientras se habla de distribución de la riqueza, se hace todo lo contrario.

-¿Qué opina de lo que dijo el senador Ernesto Sanz, acerca de que la gente que recibe este ingreso lo gasta en drogas y el juego?

-Una afirmación errada.

-La semana pasada, la Corte Suprema de Justicia revocó la medida cautelar que frenaba la aplicación de la Ley de Medios. ¿No cree que ya sería hora de que entrara en vigencia, teniendo en cuenta que fue una ley aprobada por la mayoría en el Congreso y cuya medida cautelar fue levantada de manera unánime por el máximo tribunal?

- Creemos que el hecho de que una ley sea aprobada por mayoría no implica que deba aplicarse cuando es violatoria de cláusulas constitucionales muy claras. Y nos gustaría ver, por parte del Gobierno, el mismo respeto a todos los fallos de la Corte Suprema. Lo digo porque el Gobierno, que se vanagloria de este fallo, se olvida, por ejemplo, del que les concede el 82 por ciento móvil a los jubilados por el caso "Badaro". Hay otro que no fue respetado, que plantea la restitución del procurador de la provincia de Santa Cruz, echado por Néstor Kirchner. Y hay otro que exige la limpieza del Riachuelo que tampoco se ha hecho operativo. Me parece que, cuando se hace tanto eje en la importancia de una Corte Suprema de Justicia independiente y se realza uno de sus fallos, deberían respetarse los demás.

-Hace poco asumió una banca en el Parlamento del Mercosur. Respecto al proyecto que presentaron en contra del proteccionismo entre Estados parte, ¿se está contemplando que, si se llegara a avanzar con esta iniciativa, correría peligro la estabilidad de ciertas producciones nacionales?

-Yo creo que al contrario. Si los países están a favor de integrarse a un mercado más amplio, tienen que estar dispuestos a abolir las barreras y esperar que los demás hagan lo mismo con ellos. Los gobiernos, principalmente el argentino, tienen un discurso de integración y después aplican medidas proteccionistas. La Argentina -tomando el caso de la industria de la alimentación- tiene un mercado en Brasil que tiene cuatro veces más población y una moneda que vale el doble. De manera que, en vez de pensar cómo hay que defender el propio territorio, se tendría que pensar en cómo llegar a ampliar el mercado.

-Dado que desde la Coalición Cívica han planteado estar en contra de la designación del ex presidente, Néstor Kirchner, como secretario general de la UNASUR por la posibilidad de que se postule en 2011 a presidente -entre otras razones-. ¿A quién considera como la mejor opción para ocupar ese cargo?

-Me parece que hay excelentes presidentes en la región, de gobiernos que respetamos muchísimo, como el chileno o el brasileño, que están terminando sus mandatos y podrían desempañar esa función perfectamente.

-¿Y cómo ve a la CC en cuanto a la conformación de alianzas para 2011?

-Creo que el que tiene que definir acá es el radicalismo, en esta renovación que se está dando, en poner fuera de las estructuras del partido a cierto sector que lo ha conducido a la derrota y al fracaso sistemáticamente. Si es así, creo que tenemos que trabajar conjuntamente con el radicalismo y con el socialismo para conformar un gran acuerdo político. Y también con sectores del Partido Justicialista. Pero el legado fundamental y positivo que ha traído el justicialismo a este país, que es la idea de la justicia social, debe agregarse al respeto de la política y de los mecanismos institucionales. Así que ahí estuvimos hasta ahora y así seguiremos estando, y creo que las últimas noticias son favorables a que esto siga para adelante.

Fuente: www.politicaargentina.com